viernes, 24 de octubre de 2014

TURISMO

 

Chunchi, poseedora de muchas tradiciones y climas variados desde el frío hasta el subtropical. Su nombre significa "Atardecer Rojo" porque en verano se puede apreciar al sol que se hunde en el mar de plata, transformando el oeste chuncheño en un paisaje con variedad de colores motivo de inspiración de poetas, y pintores.

En los valles de Piñancay se cultivan frutas tropicales. En algunos sitios se conserva el bosque andino y en el páramo todavía se aprecia lobos, zorros, conejos, venados, entre otros.

Chunchi tiene cuatro parroquias rurales: Capzol, Compud, Gonzol y Llagos, todas conservan aún muchas de sus tradiciones y costumbres.

El Puñay es el monte que se levanta solitario en medio del gran valle de Piñancay. Presenta atardeceres brillantes, acompañados con los rayos que traspasan la gran llanura del litoral. Los habitantes de Chunchi aseguran que en las noches despejadas pueden observar desde la cima de esta montaña, el resplandecer de las luces de Guayaquil y otros poblaciones más

El Ojo del Águila.- Es alimentada por una vertiente que nace de la cuchilla de tres cruces.

Existen tres montículos de piedra y unas formaciones de cruces en el camino. Para recordar el paso de los turistas por éste sector, cada uno de los visitantes coloca una piedra en un montículo.


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